Periodistas comprometidos con su trabajo y consientes de la labor que le prestan a la sociedad.
por: Adriana Cárdenas
Viviana Cardona
Victor Ballestas
Edwan Benavides
Santiago Campuzano
El periodismo en el mundo es un trabajo que requiere ética, veracidad, cumplimiento y responsabilidad. No cualquiera puede ejercer esta profesión.
El poder de la palabra es lo que dirige al mundo, un comentario, chisme o rumor puede acabar con una nación entera, mas allá de las armas o conflictos que existen hay un medio que es capaz de construir como también destruir.
Los comunicadores sociales tienen claro que cada cosa, palabra o expresión que expongan puede cambiar el rumbo de una investigación o crear un sentido de pertenencia e igualdad entre la comunidad hacia algún hecho.
Particularmente Colombia pese a su conflicto y su notoria violación día a día de los derechos de las humanos, es uno de los países con más periodistas dentro de sus profesionales, buenos, malos, regulares, invitados, infiltrados, en fin, lo único cierto es que es una nación en la cual se ejerce este camino en busca de una mejor sociedad.
Al correr de los años es cierto que la internet a tomado un gran espacio en el estilo de vida de no solo los colombianos sino de todo aquel que tenga acceso a esta red, que cada vez tiene más adeptos y se convierte en más fácil de adquirir lo que hace que se intensifique la labor del periodista en este caso de medios impresos como lo dice Santiago Larrota, periodista de la sección Bogotá de EL ESPECTADOR, “se deben mirar las cosas desde otro punto de vista, tantos periódicos con un clip hay que contar otras cosas”.
A lo largo de la historia en este país han existido dos medios impresos que han partido la historia del periodismo en dos, el periódico el tiempo y el diario el espectador.
Dos grandes compañías comprometidas con el periodismo en Colombia, que han tenido diferentes adversidades en la lucha que han asumido para que siempre al despertar los colombianos estén informados de los hechos más importantes que ocurren en el lugar donde viven.
El espectador en particular ha sido uno de los más afectados, durante mucho tiempo fue un diario y después de haber publicado entre sus páginas una noticia que ponía al descubierto a los carteles de la mafia en Colombia, sufrió una serie de desaciertos que lo llevaron a desaparecer como diario y también a perder a uno de sus fundadores, don Guillermo Cano.
Después de estos infortunados acontecimientos el medio impreso comenzó a decaer tanto así que se convirtió en semanario y perdió la mayoría de sus patrocinadores.
El periodismo en Colombia estaba perdiendo un legado y una historia que se había escrito durante varios años.
Sin embargo hace aproximadamente un año y medio surgió de nuevo el espectador como diario y renació un poder y una palabra que había sido olvidada durante algún tiempo, pero que esta vez llego con más fuerza y retomo su rumbo, el de informar y ser objetivo al momento de dar un noticia de interés nacional.
Los periodistas que están comprometidos con su labor y que lo demuestran al momento de responder cuestionamientos por parte de la sociedad, trabajando con ética y responsabilidad frente a una nación que está pendiente cada mañana de recibir la mejor y más completa información.
Dentro de este medio de la información y en ocasiones de la desinformación existe una parte importante que hace que cada periodista quede en reconocimiento o en desconocimiento frente a una sociedad que a pesar de la poca educación que existe en algunas partes es crítica y puede llegar a ser muy dura cuando se le hiere y se le intenta engañar.
Las fuentes, esta pequeña palabra en formación pero grande y se podría decir gigante de contenido hace que las noticias, rumores o chismes que salgan a la luz pública sean de una completa aceptación por parte de la sociedad.
Para un medio de comunicación, ya sea impreso o visual es muy importante tener fuentes pero a la vez deber tener en cuenta que estas fuentes deben ser confiables y completamente imparciales al momento de dar una información.
El diario el espectador cuenta con una serie de periodistas que día a día se encargan de brindar la mejor y más clara información a cada uno de los colombianos y extranjeros que habitan en este territorio.
Personas que tienen claro que para dar una información no solo es indispensable saberla y publicarla sino que tienen en cuenta que una necesidad primordial investigar y recorrer muchas partes de la información antes de sacarla a la criticidad de la sociedad.
Claro que las personas como receptores o lectores en este caso que es un medio impreso, no saben que muchas veces estos periodistas no cuentan con el tiempo suficiente para desarrollar un pronunciamiento de manera completa y organizada. Es decir que en muchas ocasiones la chiva se da en un momento determinado y que hay que desarrollar en menos de una hora y que este tiempo es corto al momento de crear un documento que relate todo el contenido de una noticia.
Existen varias secciones dentro el diario el espectador, sección Bogotá, internacional, económica, judicial, opinión, política, opinión, etc. Que a pesar de pertenecer al mismo medio impreso cada una tiene una forma y estilo de reproducir la información como también de buscar fuentes e investigar.
Ejemplo claros se ven en la sección Bogotá en la que las fuentes primarias o de primer orden son sacadas según Santiago Larrota periodista de la sección Bogotá del diario el espectador, de la alcaldía mayor y de la secretaria, caso contrario a lo que sucede en la sección internacional donde las fuentes según David Mayorga periodista de la sección internacional del diario el espectador, son sacadas de libros, textos o personas que sepan a cabalidad sobre el tema que se esté tratando.
Secciones como la económica y la política tienes siempre las mismas fuentes pero no la misma información, fuentes que según Jairo Chacón periodista de la de la sección económica y Laura Ardila periodista de la sección política del diario el espectador, son sacadas del congreso, ministerio de trasporte, entidades públicas y privadas, etc.
Una de las secciones más delicadas y de mayor discreción es la judicial según Juan David Laverde editor de esta sección quien afirma que estas fuentes son muy delicadas y sensibles para el contexto de Colombia.
Contrario a eso la sección de opinión se podría decir que es un de las más frescas pero no menos importante, Nicolás Rodríguez editor de esta sección cuenta que por ser de opinión las fuentes que se manejan son bastante diferentes a la de las otras secciones, simplemente llega una columna él la edita y si tiene algún problema o siente que un dato está mal habla directamente con el autor para que sea el mismo quien lo corrija.
Finalmente se podría decir que el periodismo es la fuente principal de todo el contexto que maneja dentro de una sociedad y que a la vez esa misma sociedad es la fuente primordial de todos los periodistas de este país.